Thursday, April 06, 2006

La casualidad

Hace meses que no escribía en el blog. He estado hibernando, como los osos. Esta noche acabo de mandar un mail de esos de contestar preguntitas y, en una de ellas, respondía que sí tengo un blog. Éste, con el que me he decidido volver a encontrar. Qué cosas, hace nada hablaba de las casualidades con alguien a quien acabo de conocer (uno de esos maravillosos regalos de la vida) y creo que esa insignificante preguntita me ha apretado el interruptor del regreso.

Y acabo de leer mi última entrada... buffff.... ¿De verdad ésa era yo? Debía de serlo porque, realmente, sonaba muy enfadada y yo tengo mucho genio... Bueno, para quien se acerque a visitar a Viridiana, sepan que, afortunadamente, la tierra sigue girando. Sólo necesito un poquito más de tiempo para salir del agujero pero, cual expedicionaria de cuevas insondables, la esperanza es que veo la claridad en el fondo de mi viaje!!! Y, por fin, podré preocuparme y centrarme en todo lo que me importa de verdad. Y dejarme llevar por los cuentos llenos de ventajas...

Thursday, October 13, 2005

Sus posos

Hoy no es buen día. No es por la lluvia, ni por el frío. Por primera vez me he dado cuenta de que no sé lo que quiero. Ni con él ni conmigo. No me atrevo a abandonar, pero me destroza seguir. No sé ni qué táctica utilizar ni por qué me siento tan frustrada. Ayer me di cuenta de que los pataleos, las discusiones interminables, no sirven de nada y siempre acaban con ese beso tan... irritante. Ese beso que significa "ya vale de rabietas, chata, dame un besito y no me marees". Es como si hablara con una pared, con mucho trabajo, que ahora echa de menos todas las cosas que ha dejado de hacer durante meses, que ya no tiene tiempo para nada. Dice que tiene muchos posos que debe retirar con el tiempo. Yo ni siquiera he podido tener un filtro.

Tuesday, October 11, 2005

La importancia de llamarse Catxito

Ya no aguanto más. Estoy llegando al límite de mi paciencia y necesito un desahogo. Vamos a ver, ¿realmente alguien se cree que una persona pueda tener tanto trabajo, tantas reuniones, tantos cafés para comer orejas y tantas visitas tan importantes que no puede encontrar un solo segundo para estar con la persona que, (supuestamente) quiere? ¿Realmente por amor se puede soportar que alguien te cuelgue el teléfono cuando simplemente querías mandarle un beso de buenos días? ¿Realmente se puede entender que el día anterior apenas pudieras verle media hora porque, aunque estuvieras echa polvo y necesitaras hablar, tenía que ir a una importante cena de trabajo cuya asistencia era, al parecer, de vida o muerte?

Sí, es cierto, Catxito está muuuy sensible. Pero, de verdad, como la peli de Almodóvar, qué he hecho yo para merecer esto. Toda la vida convencida de que, en realidad, la felicidad se compone de cosas sencillas. De que el dinero, aunque ayude, no te va a dar más cosas de las que tú puedas ofrecer desde dentro. Desde pequeña disfrutando con los cuentos y los paseos, desde algo más mayor racionando la pasta de tu primer trabajo y dándote cuenta de que lo que te contaron no era verdad del todo. Soñando con encontrar a alguien que, como yo, diera importancia a las cosas que son importantes de verdad.

Y ahora me encuentro con toda mi escala de valores por los suelos. En parte, muerta de la vergüenza por estar con alguien que es la antítesis de lo que yo creía que quería. Hecha un lío, confusa del todo. Y asintiendo con cara de tonta cada vez que quiero hacer algo y resulta que siempre hay otra cosa más importante que lo manda todo a la porra. Intentando entender que sí, que quizá eso otro es más importante que lo que me gustaría o lo que necesito. Y marchándome a casa con cara de imbécil. La intimidad, la complicidad, todo, a la porra.

Monday, October 10, 2005

Ita

Hoy hace un año que se fue mi abuela. Sé que, recién estrenada en este blog, mis palabras no suenan muy positivas. Ya lo dije, no me gusta el mes de octubre. Y una de las razones es ésta. Sin emabrgo, mi ánimo no está tan bajo tierra como esperaba. Me he pasado los últimos días pensando en que la inevitable tristeza iba a llamar hoy a mi puerta y, como la visita inesperada que no te queda más remedio que atender, me vería obligada a hacerle un hueco en mi casa. Pues bien, la tristeza no ha venido con las maletas, sino sólo a tomarse un café. Y ha venido acompañada de un montón de recuerdos (de los buenos) que me han ayudado a ver las cosas de otra manera.

Mi abuela era una mujer muy especial. Sé que suena a tópico, pero yo me entiendo. No era "especial" con el significado de un anuncio que quiere venderte un tesoro en una isla afrodisíaca. Era "especial" con mayúsculas. Y por esas mayúsculas la convertimos en un olivo que ahora vive en su casa, ¿donde si no? Creo que hoy mi tristeza (que la siento, soy así) pugna con una rabia tremenda por no tener siquiera tiempo para estar triste. No, no me hubiera gustado encerrarme en mi casa, escuchar música melancólica y desperdiciar el día viendo fotos, lamentándome de todo lo que pude hacer y quizá no tuve tiempo de hacer, y bla, bla, bla...

Mi plan pasaba por marcharme hasta su casa y pasar el día con ella. Sentarme al lado del olivo y charlar un rato. Contarle cómo me van las cosas, preguntarle qué tal está, donde quiera que esté. En vez de eso, aquí estoy, fundida con la rutina que no nos deja esos huequitos. Pero he decidido que, aunque hoy sea ese aniversario, voy a aplazar mi visita para más adelante. Para cuando sea capaz de acercarme a ese arbolito sin pena, sentarme a su lado, mantener una buena charla... y decirle que le echo mucho, mucho de menos.

Friday, October 07, 2005

Decisiones

Tengo que tomar un montón de decisiones. Pero no sé si esperar que pase este aciago mes de octubre... Bueno, en realidad, (y a un a riesgo de pecar de pesimista y víctima vital) no es que los anteriores hayan sido la bomba. Mis preocupaciones actuales se resumen al ámbito personal, por una parte, y sentimental, por otra. Sí, lo sé. Sé que hay infinidad de problemas muuucho más importantes que los míos. Pero soy géminis empedernida(bastante me ha costado asumir esa condición)y la hipersensibilidad se convierte en mi mayor arma y mi peor punto débil... Así que cuando se juntan varios factores adversos, llega la debacle.

En fin. Ayer estuve viendo Lucía y el sexo. Mientras disfrutaba de esos planos quemados por el sol de Ibiza y Menorca, me dio por reflexionar acerca de lo que realmente, a mis 29, he conseguido de todas aquellas cosas que deseaba cuando era una enana. Y llegué a la conclusión de que a mí, como a Lucía, lo que realmente me gustaría es escaparme a esa isla y disfrutar de los cuentos con ventajas que pudiera contarme un internauta anónimo.

Objetivamente, tengo una vida plena bajo una mirada conformista. Quizá pienso demasiado en los cuentos de hadas, en ese click que un día me cambiará la vida, que probablemente esté dentro de mí y que no me encuentro por ningún lado (mira que busco...). Tengo un trabajo que me gusta, una casa que me gusta, una gata que me gusta y unos amigos que a los que adoro. Pero me niego a pensar que la vida sólo sea eso. Sin ánimo de culpabilidad, me enfrasco en relaciones inútiles, como si fuera la Juana de Arco del siglo XXI que conseguirá rescatar al amor de su vida de las garras de sus problemas, su eterna agenda laboral, sus celos, su inseguridad, su...

Aciago mes de octubre. Sí, debe de ser eso. El otoño y la melancolía de otras épocas en las que seguro que no era tan feliz como ahora, pero me lo parece en una especie de sensación que se asemeja más a una piedra en el zapato que al Pepito Grillo de mi conciencia. De nuevo, en fin. Llega el fin de semana y el lunes hará un año que una persona increíble y especial se marchó. Debe de ser otctubre. O la manía de no explicarnos cuando somos pequeños qué es la muerte y qué significa. Me cuesta mucho entenderlo ahora, a mis 29.

Thursday, October 06, 2005

Qué emoción

Qué emoción. Una compi me ha ayudado a crear un blog (madre mía, qué complicado ha sido encontrar un nombre para él) y se abre un mundo nuevo de posibilidades donde expresar, expresar y expresar. Sólo quiero, por ahora, presentarme a todos y alegrarme porque haya tantos y tantas que estáis ahí...

catxito